Saltar al contenido

Cuando no conseguimos nuestro objetivo

A veces, haces todo lo que está en tu mano para conseguir un objetivo, un sueño. Te organizas, lo visualizas, das pasos. Y aun así… no lo consigues. El objetivo sigue ahí, intacto, como si no te reconociera. Es cuando se empodera de ti la frustración.

¿Te ha pasado?

Quiero decirte algo importante: nos pasa a todos. A todos¡. No lograrlo no significa haber fracasado, sino que significa que estás en el camino. Que estás probando. Que estás aprendiendo. A veces la vida te está preparando para algo más grande, más alineado contigo. O simplemente, te está diciendo: ajusta la estrategia, no el sueño. Normalmente en nuestra mente trazamos una línea recta para llegar a alcanzarlo, pero no siempre es la línea más corta, sino la que sobrepasa más dificultades. Eso va acompañado de un aprendizaje.

Así que no te castigues. No te compares. No abandones. Sigue esforzándote y observando tu objetivo desde otras perspectivas. Solo detente, respira y pregúntate: ¿Qué puedo hacer distinto esta vez, con lo que ahora sé? Y desde ahí, empieza de nuevo.

compartir >>

Enlaces Recomendados

Enlaces más leidos

Cuando no conseguimos nuestro objetivo

A veces, haces todo lo que está en tu mano para conseguir un objetivo, un sueño. Te organizas, lo visualizas, das pasos. Y aun así… no lo consigues. El objetivo sigue ahí, intacto, como si no te reconociera. Es cuando se empodera de ti la frustración.

Leer más »

Si la mente olvida, la emoción recuerda

El lenguaje emocional y no verbal es más importante que las palabras. El tono de voz, la mirada, el ritmo al hablar, la postura del cuerpo o un gesto amable dicen mucho más que cualquier frase bien construida. Una persona con Alzheimer puede no entender lo que le decimos, pero sí siente cómo se lo decimos.

Leer más »