La comunicación no verbal, el puente que llega cuando las palabras no pueden
Si te dedicas a la geriatría, a la pediatría, o al cuidado de otros en general, es importante que sepas que, cuando te comunicas con aquellos a los que cuidas (ya sean mayores o pequeños), si tu comunicación no verbal es respetuosa, motivadora y simpática, atraerás la atención de ellos, más que con tus palabras.
Si eres cuidadora de una persona con Alzheimer, sabrás que las palabras no tienen la misma fuerza que los gestos. Podemos decir que es mucho más importante el lenguaje emocional y no verbal que las palabras. El tono de voz, la mirada, el ritmo al hablar, la postura del cuerpo o un gesto amable dicen mucho más que cualquier frase bien construida. Una persona con Alzheimer puede no entender lo que le decimos, pero sí siente cómo se lo decimos.
Hablar con un tono agradable, firme y sereno, mirar a los ojos, sonreír con naturalidad y transmitir calma genera seguridad. La empatía no se explica: se percibe, y cuando la persona se siente segura, se relaja. Podemos decir que si quien cuida y quien recibe el cuidado, mantienen una comunicación no verbal en sintonía, todo fluye.
La comunicación no verbal es el lenguaje que las personas con Alzheimer comprenden mejor. Yo diría que se convierte en el canal principal para conectar y acompañar. En coaching utilizamos el término «rapport» para decir que hay confianza y comprensión.
Recordar que cuando la mente olvida, la emoción recuerda, dado que solemos recordar las situaciones en las que ha habido una emoción importante, ya sea positiva o negativa.
Dedicado a mi madre y a todas aquellas personas a las que el Alzheimer les hace olvidar momentos, palabras y personas; y a sus cuidadores, y concretamente a Elfi, que son su brújula en este laberinto que viven y sienten. Gracias¡




