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¿Qué hace sentimos seguros?

La seguridad nos la da el conocimiento, la rutina, la comodidad. Decimos que estamos en una zona de seguridad, de comodidad o de confort, cuando nos sentimos bien, cuando controlamos todo. En ese espacio no hay grandes riesgos y carece prácticamente de toma de decisiones. En esta zona no hay aprendizaje, no hay desarrollo, nuestros límites nos los marcan las creencias y los juicios que nos acompañan.

Para ampliar o salir de la zona de confort debemos de poner algún objetivo fuera de ella. Será entonces cuando ocurrirá en nosotros dos dicotomías, la del vértigo, la del miedo a no conseguirlo y para ello sacaremos todo nuestro repertorio de frenos para no alcanzarlo; y la del éxito, la oportunidad de crecer y aprender y entonces buscaremos todo tipo de motivaciones que nos impulse a conseguirlo.
Pensemos por un momento, cuando aprendimos a caminar, aunque no somos conscientes de ello. Un día tomamos la decisión de imitar a los demás y probamos cuantas veces fue necesario para alcanzar nuestro objetivo: conseguir ponernos de pie y comenzar a dar nuestros primeros pasos. Lo primero que tuvimos que aprender fue sujetar y controlar todos nuestros músculos, y comprobar cómo funcionaban. El aprendizaje fue difícil, pero la tenacidad nos llevo a ello, a conseguirlo.


La satisfacción llega cuando consigues tu objetivo y es entonces cuando hablamos de desarrollo personal, de aprendizaje. Ésto ocurre en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Empieza por pensar en tus objetivos, propóntelo con las motivaciones que te impulsen y consíguelo. ¿a qué esperas?

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