Saltar al contenido

¿Quién no ha pedido ayuda?

Cuando desconocemos el funcionamiento de algo, nos sentimos mal porque no sabemos cómo podemos hacer para que funcione. Y en vez de investigar y dar con la solución, solemos acudir a un pariente, a un amigo, o al primero que pasa por ahí, para preguntarle cómo funciona el móvil nuevo, la lavadora, la cámara digital, el ordenador; y, lo que es peor, le pedimos que nos lo ponga en funcionamiento.

Da igual, la época en la que vivamos, el contexto en el que nos relacionamos, o el problema que tengamos. Queremos que por el mero hecho de tener entre nuestras manos un nuevo artilugio, sepamos cuál es su funcionamiento. Y todo necesita de un aprendizaje, de un modelo.

Cuando aprendemos, es porque interiorizamos el nuevo conocimiento y reflexionamos sobre él. Entonces, lo hacemos nuestro y es cuando habremos creado un modelo.

Si nos explican cómo funciona el móvil, y no lo interiorizamos, la próxima vez, seguramente tendremos el mismo problema. ¿Qué haremos? Pues lo mismo que el primer día, pedir ayuda. Este modelo funcionó.

Si por el contrario, hemos interiorizado un procedimiento para aprender, cada vez que nos encontremos con ese problema o muy parecido, sabremos cómo solucionarlo. ¡ ¡ Eureka ! !

compartir >>

Enlaces Recomendados

Enlaces más leidos

Cuando no conseguimos nuestro objetivo

A veces, haces todo lo que está en tu mano para conseguir un objetivo, un sueño. Te organizas, lo visualizas, das pasos. Y aun así… no lo consigues. El objetivo sigue ahí, intacto, como si no te reconociera. Es cuando se empodera de ti la frustración.

Leer más »

Si la mente olvida, la emoción recuerda

El lenguaje emocional y no verbal es más importante que las palabras. El tono de voz, la mirada, el ritmo al hablar, la postura del cuerpo o un gesto amable dicen mucho más que cualquier frase bien construida. Una persona con Alzheimer puede no entender lo que le decimos, pero sí siente cómo se lo decimos.

Leer más »