Saltar al contenido

¿Te consideras una persona tolerante?

Muchas veces confundimos los términos de tolerancia y aceptación. Para distinguirlos, una vez más, hablamos de distinciones lingüísticas, que son las que nos permiten entender las diferencias entre ambos términos.
  • La tolerancia es cuando hay algo en lo que no estás de acuerdo, sin embargo lo integras en tu vida, pero por una razón de supervivencia, no sin antes ser juzgado o discutido. Hay condiciones, juicios y valoraciones.
  • La aceptación es cuando admitimos algo sin juzgarlo y considerándolo algo nuestro con todas las consecuencias y responsabilidad. No hay condiciones. Cuando aceptamos, aceptamos con todas las consecuencias, cerrando una conversación para abrir nuevas posibilidades . Y nunca más se volverá a tocar.
 
Cuando tenemos a alguien cercano que nos cuenta su intolerancia y los juicios que realiza ante alguna situación concreta que le incomoda, como coaches, ayudamos a que cambie el observador que es por otro, en donde se permita cambiar sus creencias pensando qué gana o qué pierde. De esta forma cambiará su conducta o acción para alcanzar el objetivo que desea. Y si por el contrario, no quiere incorporar nuevas creencias porque se encuentra muy bloqueado, pues no le presionamos y pasamos a la aceptación de saber vivir con ello o, lo que es lo mismo, pasamos a un estado de ánimo que posibilite el aprendizaje. Podremos transitar de la resignación a la aceptación y de ésta a la serenidad para sentirnos mejor.
 
 
 
 

compartir >>

Enlaces Recomendados

Enlaces más leidos

Cuando no conseguimos nuestro objetivo

A veces, haces todo lo que está en tu mano para conseguir un objetivo, un sueño. Te organizas, lo visualizas, das pasos. Y aun así… no lo consigues. El objetivo sigue ahí, intacto, como si no te reconociera. Es cuando se empodera de ti la frustración.

Leer más »

Si la mente olvida, la emoción recuerda

El lenguaje emocional y no verbal es más importante que las palabras. El tono de voz, la mirada, el ritmo al hablar, la postura del cuerpo o un gesto amable dicen mucho más que cualquier frase bien construida. Una persona con Alzheimer puede no entender lo que le decimos, pero sí siente cómo se lo decimos.

Leer más »